Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2024

Poemas Ecuatorianos ( Medardo Ángel Silva )

 1:  EL ALMA EN LOS LABIOS Para mi amada Cuando de nuestro amor la llama apasionada dentro de tu pecho amante contemples extinguida, ya que sólo por ti la vida me es amada, el día en que me faltes me arrancaré la vida. Porque mi pensamiento, lleno de este cariño que en una hora feliz me hiciera esclavo tuyo. Lejos de tus pupilas es triste como un niño que se duerme soñando en tu acento de arrullo. Para envolverte en besos quisiera ser el viento y quisiera ser todo lo que tu mano toca; ser tu sonrisa, ser hasta tu mismo aliento, para poder estar más cerca de tu boca. Vivo de tu palabra, y eternamente espero llamarte mía, como quien espera un tesoro. Lejos de ti comprendo lo mucho que te quiero y, besando tus cartas, ingenuamente lloro. Perdona que no tenga palabras con que pueda decirte la inefable pasión que me devora; para expresar mi amor solamente me queda rasgarme el pecho, Amada, y en tus manos de seda ¡Dejar mi palpitante corazón que te adora! 2:  LAS ALAS ROTAS En ...

Poemas Ecuatorianos ( Humberto Fierro )

 1:  A CLORI Para que sepas, Clori, los dolores Que tus ojos divinos me han causado, Dejo escrito en el álamo agobiado del valle de las fuentes y las flores. Ni en las églogas tienen los pastores Una amada que más hayan soñado, Ni Paolo a Francesca ha contemplado Bajo lunas más nítidas de amores. Y así fuera en tu espíritu querido La Pluvia que Danae recibiere, O muriendo como Atys en olvido. O triste como Sísifo estuviere, Te diré con mis versos al oído El Amor es un Dios que nunca muere. 2:  RETORNO Llegó de lejano país El compañero, Que vimos partir del país Un mes de Enero. Conversa afectuoso y está Encanecido, Al lado del piano, que está Dado al olvido. ¿Por qué su sonrisa infeliz Al sol que muere? Nos calla que ha sido infeliz, ¿Ya no nos quiere...? El viento deshoja el jardín Hoy mustio y viejo, Y él ve amarillear el jardín En el espejo. 3  LA TARDE MUERTA Se moría la tarde rosa De una Primavera lejana, Desmayándose temblorosa En los vidrios de mi ventana. Por...

Poemas Ecuatorianos ( Ernesto Noboa y Caamaño )

 1:  DE AQUEL AMOR LEJANO Ibas sobre la nave como una sentimental princesa desterrada que lamentase, triste y olvidada, la volubilidad de la fortuna. Con nostalgia de amor en la mirada y palores cromáticos de luna, pasabas largas horas en alguna divagación romántica y alada. Y a la luz del crepúsculo en derrota, evocabas quizá la primavera de nuestro amor ¡tan dulce y tan remota! Y tu recuerdo ¡oh pálida viajera! Se perdió, con la última gaviota que llegó sollozando a mi ribera... 2:  LUNA DE ALDEA Dulces juegos infantiles en la plaza de la aldea, bajo la luz de la luna, sobre la alfombra de tierra. Ellos y ellas, en un coro alegres saltan y juegan; ellos les buscan las manos y ellas se dejan cogerlas. Sopla cadenciosa y suave la brisa de primavera trayendo el agreste aroma de las cercanas praderas. ¡Dulces juegos infantiles, voces claras y sedeñas! Una risa fresca y pura se junta a otra pura y fresca. Y en un rincón apartado quizás una amante pareja se inicia en el sufri...

Poemas Ecuatorianos ( Arturo Borja )

1:  MELANCOLÍA, MADRE MÍA Melancolía, madre mía, en tu regazo he de dormir, y he de cantar, melancolía, el dulce orgullo de sufrir. Yo soy el rey abandonado de una Thulé dorada donde nunca viví y al verme pobre y desterrado vuelvo los ojos hacia ti. Melancolía, tú eres buena, tú aliviarás este dolor; para esta pena, serán tus lágrimas de amor. ¿Qué me ha quedado de aquella hora primaveral? La melodía pasó. Ahora sólo hay un eco funeral. ¿Y la mujer a quien quisimos? ¡Ay! se fue ya. ¿Y la mujer que en sueños vimos? Nunca vendrá. Y así, la vida: las estrellas mintiendo amores con su luz, cuando muy bien pudiera que ellas sean los clavos de una cruz. Melancolía, madre mía, en tu regazo he de dormir, y he de cantar, melancolía, el dulce orgullo de sufrir. 2:  MI JUVENTUD SE TORNA GRAVE Mi juventud se torna grave y serena como un vespertino trozo de paisaje en el agua: la ebullición sonora de aquel primer asomo primaveral, deshízose lentamente en mi fragua… Tu risa de oro, de crist...